bell hooks: lecciones que nos dio a las mujeres sáficas

bell hooks murió el 15 de diciembre de 2021. / Foto: BBC

Desde Hopkinsville (Kentucky, Estados Unidos), la escritora, activista, docente, autora de El feminismo es para todo el mundo, ardua lectora de la ensayista Toni Morrison y exponente de la teoría feminista interseccional Gloria Jean Watkins (bell hooks) nos enseñó sobre amores y rebeldías.

El 15 de diciembre de 2021, mujeres sáficas dimos el último adiós a bell hooks, quien falleció a los 69 años en Berea, ciudad de Kentucky, donde en 2014 fundó un instituto con su nombre. Desde distintas partes del mundo levantamos nuestras velas y dedicamos un minuto de silencio que, paradójicamente, derivó y culminó en un estruendo.

El nombre de pila de bell hooks era Gloria. Antes de su muerte, algunas la recordábamos desde la vía más punk o pop posible. Depende de cómo se quiera ver. Sus palabras abrazaron nuestros anhelos mientras entonábamos los versos con los que la cantante Patti Smith hizo alusión a la grandeza desde sus propios términos.

Otras chicas estábamos acostumbradas a escuchar el susurro de bell hooks al leerla y sentirla a través de rostros desobedientes. El de Gloria Anzaldúa era una de ellos. ¿Cuántas mujeres sáficas dejamos que la valentía y el coraje nos recorrieran el cuerpo mientras repetíamos cada sílaba de Otras inapropiables. Feminismos desde las fronteras?

¿Quién fue bell hooks?

A pesar de que su nombre deriva de la fama, ese fue un vocablo por el que bell hooks nunca tuvo interés. Jamás habló de ella misma desde el centro. Por más de 4 décadas nos convocó a reunirnos en el ombligo del mundo, pero nunca se colocó ahí. No hablaba de su vida personal. Escuchaba, miraba y cobijaba a las demás para relatarse a partir de otras voces y miradas.

Ante la necesidad de contar con un perfil de ella, las y los conferencistas cumplían con el engorroso trámite de presentar a bell hooks en pocas palabras. Sabemos que fue una mujer negra que creció en el seno de una familia de clase trabajadora.

Al igual que muchas mujeres, se acercó al feminismo por las dinámicas de poder que se replicaban en el espacio doméstico. bell hooks escuchó, vio y reclamó por la forma en la que su padre mostró su propia versión del patriarcado. MIRA ESTAS 4 COSAS QUE DEBES SABER SOBRE LAS MUJERES SÁFICAS.

¿Por qué sus escritos fueron incómodos?

Desde muy pequeña supo que su historia era la de muchas otras chicas a las que se les obligaba a estar calladas. El silencio —así como para Audre Lorde— era una de las condiciones que mayor hastío le provocaban. Mientras estudiaba en la Universidad de Standford se acercó a la literatura feminista de la época.

Le causó incomodidad la forma en la que se narraba a las mujeres. «Parecía como si no existieran», escribió en un libro que compartió con Gloria Anzaldúa, Chandra Talpade Mohanty y Aurora Levins Morales. Por supuesto que bell hooks tenía presente que las mujeres enfrentaban situaciones de violencia a diario.

Sin embargo, exponía que las agresiones físicas y simbólicas no encontraban como motivo un solo sistema de opresión. Jamás negó que a las amas de casa se les violentara y confinara en razón de género. Pero sabía que en las tesis que siguieron a la Mística de la feminidad merodeaba un silencio y —sobre todo— una falta de memoria histórica.

A la fecha, para muchas chicas sus premisas resultan un tanto fastidiosas. bell hooks incomodó porque convocó a que muchas desnudáramos las actitudes detrás de nuestros silencios y vacíos. A las mujeres heterosexuales y sáficas, la literatura de bell hooks nos confrontó con nosotras mismas a partir de los vínculos políticos que establecemos con otras.

Su propuesta política y pedagógica

¿Por qué ignoramos el racismo y el clasismo? De primer momento, las respuestas son rumiantes y dolorosas. Todas empiezan desde una denuncia que, aunque  se encontraba presente en la vida de lesbianas, bisexuales, asexuales, mujeres trans y genderfluid, se trató de ignorar: el feminismo —planteado así, en singular— también llega a replicar sistemas de opresión.

En este sentido, uno de los mayores legados que dejó bell hooks a las mujeres sáficas fue la «crianza revolucionaria». Para ello, replanteó el concepto de ‘sororidad’, mismo que reconoció como «grito de batalla». No es secreto que la visión crítica respecto al feminismo despertó ciertos malestares. No obstante, ese es uno de los mayores recordatorios de la activista: el movimiento no puede ser separatista.

El planteamiento de hooks nunca tuvo que ver con negar las complicidades políticas entre y para mujeres. Su crítica estuvo dirigida a validar y reconocer los mecanismos de resistencia particulares. Asimismo, insistió en que la lucha debía hermanarse con otras causas.

Rest in power

bell hooks es una exponente de los feminismos de las mujeres sáficas porque fue una de las primeras figuras en señalar cómo la violencia homofóbica nos atraviesa. Fue ahí en donde denunció que criticar y criminalizar las prácticas no heterosexuales de otras mujeres forma parte de una «socialización sexista». Para ella, desaprender una socialización sexista, racista y clasista era una de las finalidades de «la lucha radical».

Desde distintas partes del mundo, mujeres sáficas lloramos la partida de bell hooks. Fue ella la que nos convocó a habitar el centro del mundo. Y, aunque no le gustaba pensar en centros y periferias, para muchas ella es el núcleo de una crianza revolucionaria en la que los amores y las rebeldías diversas son el epicentro. Que el ombligo de nuestros universos retiemble con sus palabras:

«Podemos ser hermanas unidas por intereses y creencias compartidas. Unidas en nuestra apreciación por la diversidad, en nuestra lucha para terminar con la opresión sexista. Unidas en solidaridad política».

Rest in power, bell hooks / Foto: Lion’s Roar

Queridas mujeres sáficas, ¿qué les despertó acercarse a bell hooks por primera vez?

Con información de The New York Times