Nancy Cárdenas: Quién fue «madre del Stonewall mexicano»

Ella fue Nancy Cárdenas. / Foto: Enciclopedia de la Literatura en México

Pionera del movimiento LGBT+, locutora, actriz, realizadora de teatro y escritora de México de mis amores (1979), Nancy Cárdenas Martínez (Coahuila, 29 de mayo de 1934-CDMX, 23 de marzo de 1994) fue integrante del Frente de Liberación Homosexual (FLH).

Sin Nancy Cárdenas sería imposible pensar en la militancia de Carlos Monsiváis y Luis González de Alba como parte del Frente de Liberación Homosexual (FLH), organización esporádica pero significativa para la historia del activismo LGBT+ en México.

De la vida y muerte de la coahuilense se ignoran muchas cosas. Su deceso y las despedidas de sus seres queridos se cruzaron con los titulares que alertaron de uno de los episodios más violentos de la política mexicana en la —tenue, pero muy presumida— democracia: el asesinato del expriista Luis Donaldo Colosio Murrieta.

Aunque se le llama «la matriarca del movimiento LGBT+» en nuestro país, a Nancy Cárdenas se le suele narrar desde las biografías de otras personas. Resulta algo paradójico, sexista y lesbofóbico, pues se le omite de sus pares: las mujeres a las que amó y las que la amaron incluso después de su ausencia. 

Fue la primera mujer que habló sobre su orientación sexual en el noticiario de mayor alcance nacional. Pero también la joven que suspiró por la productora Tina Galindo, la directora Patricia Reyes Spíndola y la actriz Angélica Aragón. ASÍ FUE LA SALIDA DEL CLÓSET DE NANCY CÁRDENAS EN TELEVISIÓN NACIONAL.

Nancy también estuvo presente en 1979 en la primera Marcha del Orgullo realizada en CDMX. /Foto: INBAL

¿Por qué Nancy Cárdenas es considerada una de las mujeres más rebeldes de nuestro país?

Cárdenas nunca apostó por una acción separatista. Se sabía que ella, Monsiváis y Luis Prieto Reyes («el último cardenista», para los cuates) se frecuentaban más de lo que les habría gustado a los gobiernos que en los 70 atropellaron cualquier derecho político que se les cruzara. A ojos del PRI —que desde entonces vislumbraba su hueso más rancio—, había algo peligroso en la pasión que expresaba una lesbiana y un hombre gay al recordar a Judy Garland. ESTO IMPLICABA SER LGBT+ EN LOS 70.

Hay cierta tendencia a nombrar a Nancy Cárdenas como «la madre del Stonewall mexicano». Y, en cierta parte, la denominación no es errada. Como otras y otros intelectuales de la época, la también locutora volteó hacia Occidente.

En vísperas del primer lustro, Monsiváis, periodista al que conoció entre los pasillos de la Facultad de Filosofía y Letras (UNAM), tomaba nota de lo que sucedía en Londres y se lo hacía saber por correspondencia. Sus coqueteos con el país vecino encontraron como motivo el periodo en el que fue becaria en la Universidad de Yale (1960-1961). Pasaron algunos años para que las y los activistas formaran el FLH, cuyo origen es argentino. CONOCE LA HISTORIA DEL FLH, FRENTE DE LIBERACIÓN HOMOSEXUAL.

De manera personal, uno de los países que dieron continuidad a la desobediencia de Nancy Cárdenas fue Polonia, nación que hoy en día se perfila como una de las más restrictivas con la población LGBT+ en Europa.

Sin embargo, el activismo de Nancy desde el teatro y la poesía también encontró ciertas raíces en el Triángulo Norte de Centroamérica. Desde esta latitud del continente, el director y ensayista hondureño Samuel Trigueros Espino coincidió con parte de su proyecto.

El teatro, espacio que fue su hogar hasta el día de su muerte

Fuera del mundo LGBT+, Nancy Cárdenas siempre dio de que hablar. A principios de los 50, la coahuilense fue una de las 4 mujeres que ocupaban los pupitres de la Escuela de Nivel Superior de Celaya. Las escasas descripciones que hay sobre su físico reiteraron el eco de sus oportunidades académicas en el extranjero.

Nancy Cárdenas se desenvolvió socio, política y artísticamente entre sectores acaudalados, pero también marcados por levantamientos. Se sabe que le gustaba lucir su figura atlética y que era seguidora de la moda. Era una líder con una «personalidad magnética».

A Nancy nunca le fue complicado convocar a la gente. Las puestas en escena eran un gran pretexto para organizarse. Pese a la ausencia de un acento norteño, nunca se le olvidó que gran parte de la historia de su tierra estaba fundada en los movimientos campesinos. Además, previo a la Masacre de Tlatelolco (2 de octubre no se olvida ni perdona) se encargaba de los mítines dominicales en la Explanada de Rectoría.

Rara vez, Nancy Cárdenas tuvo «respuestas totalizadoras». En medida de lo posible, ponía en ejercicio las mismas máximas que la mantuvieron activa durante el montaje de Los chicos de la banda, Misterio bufo y La casa de las muñecas. DESCUBRE LA HISTORIA DE CENSURA DE LOS CHICOS DE LA BANDA EN MÉXICO.

Siempre se describió como una mujer con «vocación múltiple». Nunca le gustaron las categorías. Para ella, todo y todas las personas estaban en el mismo nivel. Mayoritariamente, trabajó codo a codo con las élites intelectuales para hacer de la cultura del cabaret un espacio desde el cual hacer una crítica a la heteronorma.

El legado de Nancy Cárdenas para la historia LGBT+ mexicana

Que los créditos compartidos con Monsiváis en México de mis amores no nos engañen. De todas las artes, fue el cine con el que Nancy Cárdenas marcó mayor distancia. Su postura no tuvo nada que ver con los ya agotados discursos que aseguraban un robo total del aura en las obras. La frialdad estuvo vinculada a una decisión creativa. Nancy veía las películas una vez que sus trabajos de adaptación estuvieran terminados.

Era consciente del alcance de la cinematografía. Para ella, la pantalla grande siempre estuvo atada a un efecto social. Por ello, en 1977, cuando habló del Protea (concurso de obras de teatro), se mostró muy entusiasta de que algunas productoras les solicitaron títulos ganadores para adaptarlos.

Nancy Cárdenas se apresuró a dar un último adiós a las personas que amó. Vivió con cáncer de mama. Pese al espinoso contexto de México en 1994, sus palabras llegaron a chicas que jamás conoció, pero que sin duda habría admirado.

Una de ellas fue Olivia Peregrino, cineasta de la Facultad de Artes Visuales de la Universidad Autónoma de Nuevo León que estrenó su ópera prima bajo el título de Querida Nancy. ELLAS SON ALGUNAS MUJERES LESBIANAS QUE CAMBIARON LA HISTORIA DE MÉXICO.

¿De qué otra figura histórica de nuestro país te gustaría que habláramos?

Con información de Revista de la Universidad de México, Universidad Veracruzana (entrevista a Nancy Cárdenas), Obituario LGBTTTI Mexicano, Revista Interdisciplinaria de Estudios de Género del Colegio de México (Colmex), Envío a Nancy (Carta de Carlos Monsiváis, 1994) y Universidad Autónoma Metropolitana (UAM-Xochimilco)