‘Comértela’ era señal de valentía en el imperio romano

Los soldados romanos tenían practicas homosexuales entre ellos. / Foto: Facebook

Si eras un soldado en el Imperio romano, ‘comértela’ no te hacía gay y, por el contrario, era visto como una señal de valentía.

‘Comértela’ no era un pecado en el antiguo Imperio romano. Eso si eras un soldado y te ‘comías’ la de uno de tus musculosos compañeros. De hecho, esta situación hasta era vista como una señal de valentía.

Esto ocurría, porque, durante el tiempo del antiguo Ejército romano, la homosexualidad no cargaba con los mismos estigmas que tiene hoy día.

El que ‘se la comía’

Los asteros eran los hombres más jóvenes que conformaban la infantería romana, antes de las reformas de Mario en el 107 A.C. Si eras uno de ellos, seguro verías mucha acción en el campo de batalla. Por desgracia, también era seguro que serías de los primeros en morir.

Pero cuando no estaban en combate, estos chicos demostraban sus habilidades a través de diferentes actividades. Por ejemplo, para que los consideraran soldados de élite, necesitaban comer ‘la semilla’ de otro compañero.

Justo al amanecer, el voluntario encontraría un mínimo de 4 soldados alineados en una curvatura exterior del Coliseo. Mientras ellos permanecían de pie, el astero tenía que ponerse de rodillas y ‘comérselas todas’ hasta dejarlos secos.

Además, solo participaban los chicos que eran muy dotados. 20 centímetros era la media para que te eligieran para alimentar a algún novato con tu ‘semilla’. Datos revelan que tenían predilección por los hombres de la isla de Cerdeña, en el Mediterráneo. Sin embargo, no conocemos las causas.

Graves consecuencias

Aunque todo esto puede sonar muy erótico, había una trampa escondida. El astero tenía la obligación de ‘ordeñar’ a todos sus compañeros antes de que el sol estuviera sobre el Coliseo. Si fallaba, era ejecutado al momento con una espada.

Cabe aclarar que cuando decimos ‘ordeñar’, nos referimos también a ingerir la ‘leche’ de cada miembro. Puede que no suene tan difícil, pero sus superiores obligaban a los soldados a estar en abstinencia por 10 días antes del evento. Así sus ‘jugos’ eran mucho más abundantes.

Además, hay que tener en cuenta que en general solo tenían de 15 a 20 minutos para lograr su cometido. Para 4 chicos, no suena como mucho tiempo.

No obstante, si lograban su proeza los recompensaban de varias maneras. Para empezar, los otros soldados los verían con ojos de respeto. Además, los consideraban lo suficientemente valientes como para sacrificar sus vidas. 

Por último, tomar toda esa ‘leche’ tenía un sentido espiritual, pues los romanos creían que la ‘semilla’ de los hombres contenía la esencia de la virilidad.

¿Tú también podrías ‘comértela’ bajo todas estas reglas estrictas impuestas por el imperio romano?

Con información de Men’s Variety

error: Alert: Ya te vimos pillín, mejor comparte.